¿Tiempo extra o penales? El dilema que vuelve a dividir al futbol

El futbol mundial vuelve a ponerse frente al espejo. Con el reciente anuncio de que la Supercopa de España 2026, disputada en Arabia Saudita, eliminará los tiempos extra para evitar la sobrecarga de minutos en los jugadores, la discusión resurge con fuerza: ¿debería desaparecer el tiempo extra del futbol moderno o seguir siendo parte esencial del juego?

A partir de esta edición, si un partido termina empatado tras los 90 minutos reglamentarios, el ganador se definirá directamente desde el punto penal. La medida busca proteger a futbolistas cada vez más exigidos por calendarios saturados, viajes interminables y torneos que se multiplican año con año.

El argumento es válido. El desgaste físico es real y los cuerpos ya pasan factura. En un contexto donde los jugadores disputan más de 60 partidos por temporada, sumar 30 minutos adicionales parece, para muchos, un riesgo innecesario. Además, los tiempos extra rara vez ofrecen espectáculo: equipos cansados, líneas partidas y un futbol más cercano a la supervivencia que a la creatividad.

Sin embargo, eliminar el tiempo extra también plantea una pregunta incómoda: ¿estamos renunciando demasiado rápido a la esencia competitiva del futbol?
El tiempo extra nació como una última oportunidad para ganar jugando, no por azar. Es el espacio donde aparecen las gestas, los goles heroicos, los errores que definen historias y los momentos que quedan grabados en la memoria colectiva.

Pasar directamente a los penales puede parecer práctico, pero también reduce el desenlace de partidos importantes a una lotería. Los penales no siempre premian al mejor equipo, sino al más certero o al que resiste mejor la presión. ¿Es justo que una final se decida sin darle a ambos equipos la oportunidad de resolverla con el balón en movimiento?

Tal vez el debate no debería centrarse en eliminar o no el tiempo extra, sino en cuándo y cómo utilizarlo. ¿Es necesario en todos los torneos? ¿Debe aplicarse solo en finales? ¿Se podrían reducir sus minutos o limitarlo según la carga de partidos?

El futbol evoluciona, pero también vive de su tradición. Proteger al jugador es urgente, sí, pero también lo es cuidar la esencia del juego. La pregunta sigue abierta: ¿queremos un futbol más justo o simplemente uno más rápido?

Related Articles

Back to top button