La derrota deja a los merengues a cuatro puntos del Barcelona y enciende las alarmas previo al choque de Champions ante el Manchester City

El Real Madrid vivió una tarde amarga en el Santiago Bernabéu al caer 2-0 frente a un Celta de Vigo valiente, ordenado y eficaz, que firmó una actuación histórica para silenciar a la casa blanca y apretar la lucha por LaLiga. El resultado permitió que el Barcelona se escapara a cuatro puntos en la cima.
Desde el silbatazo inicial, el Madrid se lanzó con todo al frente, imponiendo presión y ritmo. Sin embargo, la falta de contundencia, combinada con el orden defensivo del Celta, fue enfriando los intentos merengues. Con el paso de los minutos, el ambiente en las gradas pasó de la expectativa al nerviosismo, pues el gol no llegaba.
El golpe decisivo cayó en el complemento. Williot Swedberg aprovechó un espacio al minuto 54 para poner el 0-1 y congelar el Bernabéu. Para empeorar el panorama, el Madrid se quedó con 10 hombres tras la expulsión de Fran García por doble amarilla. A pesar de ello, los blancos insistieron y tuvieron ocasiones, incluida una vaselina fallada por Kylian Mbappé al 74’.
El equipo local terminó por derrumbarse en tiempo añadido: primero con la expulsión de Álvaro Carreras al 92’ y luego con el doblete de Swedberg, que sentenció el 0-2 definitivo un minuto más tarde.
La derrota no solo pesa en lo anímico y en la tabla, sino que llega en un momento crítico. El miércoles, el Real Madrid deberá pasar página rápido, ya que recibirá en el Bernabéu al Manchester City en la Champions League. Con el nivel mostrado hoy, Pep Guardiola no dudaría en aplastar a un conjunto merengue que necesita reaccionar de inmediato si no quiere que la crisis se profundice.




