Enfrenta Italia su pasado en repechaje rumbo al Mundial 2026

BÉRGAMO, ITALIA — La Selección de fútbol de Italia no solo se juega el boleto al Mundial de 2026, sino algo más profundo: su identidad y su lugar en la élite del futbol internacional. La Azzurra afronta el repechaje europeo con la presión de evitar una tercera ausencia consecutiva en la Copa del Mundo, un escenario impensable para una selección tetracampeona.
Han pasado más de diez años desde su última participación mundialista en Copa Mundial de la FIFA Brasil 2014. Desde entonces, Italia ha acumulado fracasos dolorosos, como su eliminación rumbo a Copa Mundial de la FIFA Rusia 2018 ante Selección de fútbol de Suecia y la sorpresiva caída frente a Selección de fútbol de Macedonia del Norte en el camino a Copa Mundial de la FIFA Catar 2022.
El nuevo capítulo inicia este 26 de marzo, cuando Italia enfrente a la Selección de fútbol de Irlanda del Norte en las semifinales de la Ruta A del repechaje. En el papel, el rival luce accesible, pero la historia cuenta otra cosa: fue precisamente Irlanda del Norte quien dejó fuera a Italia del Mundial de 1958, una de las cicatrices más profundas del futbol italiano.
El encuentro se disputará en Bérgamo, en un intento por generar un ambiente favorable para los locales. El seleccionador Gennaro Gattuso ha sido claro sobre la presión que enfrenta el equipo, reconociendo que el componente emocional será clave en un duelo sin margen de error.
En lo futbolístico, Italia llega con bajas sensibles como la de Federico Chiesa, ausente por lesión. Ante ello, la responsabilidad ofensiva recae en Mateo Retegui, quien respondió recientemente con un doblete ante Israel para mantener con vida las aspiraciones mundialistas.
El proceso de reconstrucción también ha sido anímico. Gattuso ha buscado recuperar el sentido colectivo en un grupo que, pese a conquistar la Eurocopa en 2021, no ha logrado trasladar ese éxito al escenario mundialista.
En caso de avanzar, Italia enfrentaría a Selección de fútbol de Gales o a la Selección de fútbol de Bosnia y Herzegovina en la final del repechaje, rivales que representan retos complejos en un formato donde cualquier error puede ser definitivo.
La Azzurra parte como favorita por historia y plantilla, pero en los últimos años el peso del pasado ha sido más una carga que una ventaja. Si no logra superar este repechaje, Italia alcanzaría 12 años sin disputar una Copa del Mundo, una sequía que pondría en duda su estatus como potencia global.
Más que un partido, Italia juega contra sí misma. Y esta vez, no hay margen para fallar.




